Sangre en la orina

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La presencia de sangre en la orina (conocida como Hematuria) es producto de sangramiento en el tracto urinario. La Hematuria puede ser microscópica al ser detectada mediante exámenes especiales como pruebas químicas y al microscopio, o macroscópica cuando es apreciada a simple vista y torna a la orina de color rojo u oscura. Ambas condiciones pueden ser un signo de enfermedad y no por ser microscópica o presentar menor cantidad de sangre en la orina, el problema es menos importante. El sangramiento del tracto urinario ocasional, intermitente o permanente puede ser producto de varias causas. En 1 de cada 4 pacientes la fuente de la hematuria es una enfermedad que puede ser grave.

¿Cuáles son las causas?

Entre las causas más comunes de hematuria se encuentran: Cálculos Urinarios, Cistitis o Infecciones Urinarias, Cáncer en cualquier nivel del Tracto Urinario, Tumores Prostáticos, Traumas Urinarios, Enfermedades de la Sangre (Drepanocitosis) y de la coagulación, Efecto de Medicamentos y Enfermedades del Riñón (Inflamación o Glomérulo nefritis). En ocasiones no se encuentran causas aparentes (Idiopáticas).

En oportunidades ciertos alimentos y algunos medicamentos colorean la orina, sin embargo, es el médico quien debe determinar si es necesaria una evaluación más detallada. Las probabilidades del origen y causa de Hematuria según la edad, basadas en estudios de frecuencia, nos muestran lo siguiente:

1.- Recién Nacidos y lactantes menores de 6 semanas: La hematuria es rara. De ocurrir es producto, en la mayoría de los casos, de trastornos de coagulación, infecciones urinarias, defectos congénitos o enfermedades renales.

2.- Lactantes mayores, adolescentes y menores de 20 años: En poco común la presencia de sangre en la orina. Las causas más frecuentes son infecciones e inflamaciones renales y obstrucciones de los conductos urinarios.

3.- Adultos de 20 a 40 años: Son ocasionadas por Infecciones Urinarias, Cálculos Urinarios, Enfermedad o Inflamación de los Riñones y Cáncer de Vejiga.

4.- Adultos de 41 a 60 años: Su origen en orden de frecuencia es: Cáncer de Vejiga, Cálculos Urinarios e Infecciones Urinarias.

5.- Mayores de 61 años: Cáncer de Vejiga, Infecciones Urinarias, Cáncer de Próstata y de Riñón.

¿Cómo se diagnostica y se trata?

Tanto si la sangre es visible en la orina como si no lo es, el paciente necesitará una evaluación exhaustiva para encontrar la causa de la hematuria. El Urólogo realizará un interrogatorio de la historia general y familiar del paciente, así como un examen médico. De igual forma, previa información y participación activa del paciente y familiares, solicitará exámenes especiales tales como: Examen de orina, Cultivo de Orina, Citología de Orina, estudios de imágenes del sistema urinario y pruebas inmunológicas, entre otros y visión endoscópica de los conductos urinarios (de gran importancia porque determina el origen y sitio del sangramiento del tracto urinario).

Debido a que la Hematuria puede ser un problema serio, es necesario investigar su origen y tratarlo según la causa. Es importante que el afectado consulte a su Urólogo si ve sangre en su orina, aún cuando sea por primera vez. Tal especialista le indicará y realizará estudios que le garanticen un diagnóstico preciso, así como el tratamiento adecuado, el cual en ocasiones será multidisciplinario, a fin de lograr un estado de salud permanente y una adecuada calidad de vida.

Múltiples Causas

Cuando la orina tiene trazas de sangre puede estar indicando el inicio o existencia de numerosas enfermedades relacionadas con órganos y vías urinarias. Estas dolencias a su vez se acompañan de otros síntomas que permiten al médico especialista (Urólogo) establecer de cuál enfermedad se trata.

El diagnóstico
Para realizar el diagnóstico diferencial el médico se valerá de: 1. Historia clínica 2. Examen físico 3. Pruebas de laboratorio, radiografías de las vías urinarias, resonancias magnéticas y otros según el caso.

Pero la Hematuria puede ser indicativo de la existencia de tumoraciones (benignas o malignas) cálculos, infecciones e inflamaciones, entre otros.

Atender las señales
Lo importante es no dejar pasar la señal de alarma que significa que su origen tenga pequeñas trazas de sangre o se vuelva oscura. Si eso ocurre, la persona afectada debe acudir de inmediato a su Urólogo de confianza. Sólo él está en capacidad de determinar las razones de su hematuria y actuar en consecuencia. Es importante hacer énfasis en que incluso los tumores malignos (cáncer) pueden tener buena perspectiva y posibilidades de sobrevida y recuperación, siempre que sean atendidos de forma temprana. De allí la importancia de mantener control con los especialistas. En el siguiente diagrama se especifican cuáles enfermedades del riñón tienen a la hematuria (sangre en la orina) como uno de sus síntomas:

 

Los varones tienen próstata

El varón, por su propia condición tiene próstata desde que nace. Así, la próstata es una glándula exclusivamente masculina que crece poco hasta la pubertad, pero cuando alcanza esta etapa se ve influenciada por las hormonas masculinas, de tal forma que al arribar a los veinte años, la glándula pesa cerca de 20 gramos. Clínicamente se ha establecido que existe una correlación entre el crecimiento de la próstata y la edad.
A partir de los 31 años, se estima que la glándula, en un hombre sano, comienza a aumentar su peso a razón de 0,4 gramos por año. Si el paciente padece de Hiperplasia Prostática Benigna (HPB) o Cáncer de Próstata (CaP), ese crecimiento se acelera hasta alcanzar volúmenes que pueden oscilar entre los 60, 100 ó más gramos.

La próstata se encuentra situada en tal posición en el organismo que afecta el sistema urinario cuando comienza a crecer de forma desproporcionada, producto de un tumor.

Benigno o maligno
En la próstata, como en otros órganos, se pueden desarrollar dos tipos de tumores, benignos, conocidos como Hiperplasia Prostática Benigna (HPB) o malignos, Cáncer de Próstata (CaP). Las señales de existencia de ambos tipos de tumor suelen manifestarse a través de dificultades en la micción (orinar). Desafortunadamente en el caso del Cáncer de Próstata ocurren cuando ya se encuentra en etapa avanzada y no es curable. Por lo tanto, es importante su pesquisa y detección precoz en los controles preventivos (cuando no da síntomas).

Cambios en los hábitos Frecuentemente, la primera manifestación en los tumores benignos (HPB) sucede en los hábitos de orinar. Se trata de cambios que pueden ir desde titubeo para comenzar a orinar, molestias para orinar, urgencia de ir a orinar que puede llegar a incontinencia, chorro de orina más lento o intermitente, aumento de la frecuencia de veces que se orina (que se hace especialmente desagradable en horas nocturnas, pues interrumpe el ciclo de sueño), sensación de vaciamiento incompletos de la vejiga hasta imposibilidad real de orinar y dolor por inflamación de la vejiga producto de la retención de orina.

Atención a los cambios Ante cualquier cambio en los hábitos de micción todo hombre, especialmente si es mayor de 40 años, de raza negra o tiene antecedentes de familiares que hayan padecido trastornos de su próstata debe chequearse una vez al año con su médico especialista (Urólogo). Los cambios en los hábitos de micción podrían estar indicando la presencia de un tumor, benigno o maligno en la próstata que está presionando la vejiga.

Los resultados Si el Urólogo le diagnostica el tumor benigno (Hiperplasia Prostática Benigna, HPB), en atención a la etapa en que se encuentre le indicará un tratamiento para hacerle seguimiento a su dolencia.
Si se trata de Cáncer de Próstata y es diagnosticado tempranamente, existen igualmente tratamientos que aseguran una supervivencia (sobreviva) libre de enfermedad.
El 90% de los cánceres de próstata se detectan a través de chequeos rutinarios aún cuando el paciente esté asintomático. De todo esto la importancia de visitar al Urólogo una vez al año. La salud de su próstata y la suya propia pueden depender de ello.