PRÓSTATA Y POTENCIA SEXUAL
Tradicionalmente se asocian los padecimientos de la
próstata con disminución de la potencia sexual masculina. De allí que las dolencias
prostáticas sean asumidas con recelo y vergüenza, o sencillamente no se admitan.
Factores como la edad y enfermedades crónicas asociadas, pueden influir en que ambas
patologías coincidan en el tiempo. Pero es importante recalcar que las dos enfermedades
son completamente diferentes. Por lo tanto, esa relación que comúnmente se establece
entre próstata y potencia sexual es un problema de falsas creencias ampliamente
difundidas y tal mito puede traer consigo graves consecuencias para la salid.
- LA PRÓSTATA AVISA
La próstata es una glándula que normalmente tiene el tamaño de una
nuez, pero con el paso de los años, comienza a proliferar en forma nodular (de nódulos,
especie de pequeñas tumoraciones). Estos nódulos incrementan el tamaño de la glándula
y producen presión sobre la uretra, de tal modo que dificultan o evitan el flujo
urinario.
Es un padecimiento, común, que se inicia alrededor de los 40 años y
está presente en la mitad de los hombres de 50 años, el 60% de los mayores de 60 años y
en el 90% de los hombres con edades entre los 70 y 80 años. Los síntomas más frecuentes
de la formación de nódulos en la próstata están relacionados con dificultades más o
menos importantes para orinar.
PRÓSTATA, FERTILIDAD Y POTENCIA
La próstata puede estar vinculada a la fertilidad, pero no está
ligada a la potencia, es decir a la capacidad del hombre para ejecutar el acto sexual. Su
responsabilidad en el mismo se limita a producir el líquido lechoso donde transporta los
espermatozoides.
La falsa creencia de que padecimientos de la próstata equivalen a
inoperancias sexual masculina, es la causante de descubrimientos tardíos de afecciones
prostáticas, que tal vez tratadas tempranamente podían haberse controlado. Es
precisamente este tabú el que explica que aún cuando un individuo presente los
síntomas, los ignore y, por supuesto, postergue al máximo, la visita al médico.
LA HIPERPLASIA PROSTÁTICA BENIGNA
El crecimiento benigno de la próstata se conoce como Hiperplasia
Prostática Benigna (HPB) y es un problema anatómico que afecta a la vejiga y los
riñones, pues la próstata al llenarse de nódulos presiona estos órganos y dificulta su
normal funcionamiento. Pero dad que el período en el cual se presenta la HPB, está entre
los 50 y 70 años, y es hacia esa misma época cuando se produce una reducción de la
potencia sexual vinculada a la edad, normalmente se asocian ambos eventos.
LA HPB, CUÁNDO Y CÓMO TRATARLA
El tratamiento de HPB depende de la fase en que se
encuentre la dolencia al momento de realizar el diagnóstico. En las primeras etapas sólo
con vigilar la evolución del crecimiento de la glándula será suficiente. En fases más
avanzadas comúnmente será necesario el tratamiento farmacológico, a fin de tratar la
obstrucción de la uretra y aliviar la sintomatología que la acompaña. En casos graves o
cuando el tratamiento con fármacos se haga insuficiente, está indicada la cirugía. De
cualquier forma, la manera de atacar la Hiperplasia Prostática benigna debe ser una
decisión médico-paciente.
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