DONACION
DE ORGANOS Y TRANSPLANTE RENAL
ENFERMEDAD RENAL TERMINAL
Los riñones cumplen varias funciones. Limpian la sangre
filtrando los desechos del cuerpo y exceso de agua, producen hormonas que contribuyen a la
fuerza de los huesos y la salud de la sangre. Cuando fallan ambos riñones, producto de
enfermedades o pérdidas por trauma renal, el cuerpo acumula desechos nocivos, se retiene
líquido, la presión sanguínea sube y no se producen suficientes glóbulos rojos.
Anualmente en Venezuela ingresan entre 500 a 800 nuevos pacientes renales.
TRATAMIENTOS SUSTITUTIVOS DE REEMPLAZO
Ante la enfermedad renal terminal, es necesario recurrir a
tratamientos para sustituir el trabajo que los riñones ya no pueden cumplir, como la
diálisis y el trasplante renal. El tratamiento dialítico incluye dos modalidades:
Hemodiálisis y Diálisis Peritoneal. Ambos procedimientos limpian y filtran la sangre.
Elimina los desechos nocivos del cuerpo, exceso de sal y líquidos. También ayudan a
controlar la presión arterial y a mantener un equilibrio adecuado de sustancias útiles.
La hemodiálisis se realiza mediante un dializador o máquina purificadora de la sangre,
siendo necesario un acceso al torrente sanguíneo mediante un cortocircuito o fístula
vascular que permite a la sangre circular del cuerpo a la máquina de diálisis para luego
regresar al mismo.
En la Diálisis peritoneal se aprovecha el revestimiento interno
del abdomen (membrana peritoneal) para que la solución de diálisis -administrada a
través de un catéter pequeño y blando previamente colocado en la cavidad abdominal-
logre su objetivo una vez realizado los recambios y drenaje de los líquidos del abdomen.
Estas alternativas son útiles y están indicadas en pacientes no candidatos al trasplante
renal. Tienen el inconveniente del costo, restricciones en el modo de vida y posibilidades
de complicaciones durante los procedimientos. Actualmente en Venezuela existen cerca de 5
mil pacientes en diálisis.
TRASPLANTE RENAL BENEFICIO Y CALIDAD DE
VIDA
El trasplante renal es un procedimiento quirúrgico que consiste
en colocar dentro del cuerpo de un receptor o enfermo apto y en condiciones idóneas, un
riñón sano donado previamente. Este riñón único cumple con todo el trabajo que sus
riñones fallidos no pueden hacer. Esto incluye producción de orina en forma inmediata y
recuperación de la función purificadora del cuerpo.
El trasplante se puede realizar de un donante vivo o de una
persona recién fallecida (donante de cadáver). La compatibilidad de sangre y tejidos
entre el donante y el receptor, es decisiva y se comprueba mediante exámenes de
laboratorio especiales previos al trasplante. Entre el 75 y 90% de los trasplantes de
donantes de cadáver y vivo se mantienen funcionando por años. Los receptores reciben
medicamentos especiales inmuno-supresivos todos los días y de por vida para ayudarlos a
evitar el rechazo. Si ello sucede, volverán a algún tipo de diálisis y posiblemente a
esperar otro trasplante renal.

En Venezuela el 50% de los pacientes que reciben diálisis son
candidatos o susceptibles a recibir trasplante y están en espera de una donación, pero
producto de la escasez de órganos sólo un 5% de ellos lo logra cada año. Ante tal
realidad es inminente incrementar el número de trasplantes y en su defecto contribuir con
los programas de cirugía de rescate renal en pacientes con trauma con el objeto de
preservar sus riñones.
Una persona que recibe un trasplante renal economiza millones de
bolívares al año que deben invertir para asegurar su tratamiento quienes se dializan.
DONACIÓN DE ORGANOS Y EDUCACIÓN
Una importante causa del bajo índice de donación de órganos y
tejidos en vida y de familiares recién fallecidos, es el factor educativo e inadecuada
información. Es necesario incentivar la solidaridad y generosidad humana como promover la
participación de todos, para permitir el consentimiento y expresión voluntaria de DONAR,
al tiempo que se cumple con el marco legal que garantice la pulcritud del proceso. La
cultura de donación de órganos y tejidos es un culto a la vida.
12 CONSIDERACIONES ACERCA DE LAS DONACIÓN
DE ÓRGANOS
- Cualquier persona menor de 70 años de edad puede convertirse en donante.
- Si se trata de un menor de edad sus padres o representantes deben consentir la
donación.
- A partir de los 18 años cualquier persona voluntariamente puede ser donante de
órganos.
- Sólo después de decretada médicamente la muerte cerebral de un paciente se
pueden realizar trasplantes de órganos de personas recién fallecidas.
- Los donantes en vida suelen ser familiares de los pacientes.
- Sólo quienes hayan padecido cáncer (excepto cerebral o cutáneo no
melanomatoso), infección severa o enfermedad renal no pueden donar sus órganos y
tejidos.
- Es posible trasplantar varios órganos y tejidos.
- Se puede decidir cuáles órganos y tejidos se desea donar.
- Tanto si la donación se realiza en vida como si se trata de un donante cadáver,
la extracción se realiza a través de una cirugía con todos los cuidados y
consideraciones pertinentes.
- Si el donante es una persona viva, luego de la extracción y de los cuidados
tradicionales posteriores a una cirugía puede llevar una vida normal.
- Si se trata de un donante fallecido, la cirugía de extracción se realiza al
poco tiempo después de la muerte y no se desfigura el cuerpo.
- La donación es una acto de generosidad y culto a la vida.
PRÓSTATA Y EDAD
Una Próstata crece poco hasta la pubertad. Al alcanzar esta
etapa pasa a sufrir las influencias de las hormonas masculinas
(testosterona/dehidrotestosterona). Cuando el hombre llega a los veinte años de edad ya
la glándula pesa alrededor de 20 gramos.
Está demostrado que el crecimiento normal de la próstata está
relacionado con el avance de la edad. Se estima que a partir de los 31 años la próstata
aumenta cerca de 0,4 gramos por año. Si el paciente padece de Hiperplasia Prostática
Benigna (HPB) o Cáncer de Próstata el crecimiento se acelera hasta alcanzar volúmenes
que pueden oscilar 60 a 100 gramos.
La glándula prostática tiene una disposición anatómica que
se torna estratégicamente peligrosa dentro del sistema urinario, porque su crecimiento
exagerado (hiperplasia) afecta rápidamente el calibre de la uretra. Por ello dificulta el
paso de la orina y el propio funcionamiento de la vejiga y puede, incluso, causar
alteraciones renales importantes. Por ello los desórdenes en la micción (orinar) que
presentan los hombres después de los 40 años suelen ser considerados síntomas del HPB o
Cáncer de Próstata. De allí la importancia de acudir al médico al notar algún cambio
en la frecuencia, cantidad o modo de orinar.
BENIGNA PERO NO INOFENSIVA
La hiperplasia es un fenómeno de naturaleza benigna pero ello
no es sinónimo de inofensiva. Es benigna porque no tiene ninguna relación con el Cáncer
de Próstata, pero no significa que se deje pasar por alto, porque la retención de la
orina en la vejiga que acarrea la HPB, puede traer complicaciones como infección y
alteración seria del funcionamiento de los riñones. En algunos casos existen síntomas
comunes entre HPB y Cáncer de Próstata.

CUESTIONARIO PRÓSTATICO
ELPUNTAJE DE SU PRÓSTATA
Los síntomas urinarios indican -según su grado de severidad-
cuán comprometida puede estar su próstata. Existe un cuestionario Internacional
diseñado para evaluar la gravedad de la sintomatología y orientar al médico sobre
cuáles exámenes adicionales debe realizar para emitir un diagnóstico.
A continuación el test: